Cuando las chicas guapas se montan en el tiovivo con... ¡sementales de madera, eso dice mucho! Para ellas, excitar a los tíos es como tocarse el pezón con dos dedos. No es de extrañar que tuvieran a dos machos enganchados a sus tetas en un minuto. Y en la casa de verano a la que las llevaron las chicas, había un pollito de juguete colgado en la puerta. Parecía ser algo habitual para las chicas conseguir tipos ricos. ¡Pero estos cuerpos frescos valen la pena el golpe extra con sus pimientos!
Un albergue es un lugar para descansar y dormir. ¿Y a quién le gusta dormir sin tirar un palo? Hay gente que no puede ni dormir. Por eso las chicas son siempre bienvenidas allí. Y si se tira un chorro para deleite del público, puedes invitarla a un cóctel caliente en la boca, ¡por cuenta de la casa!